Para explicar en qué consiste este espacio tienen que conocer un punto fundamental de mí: Soy reportera.
Como reportera, el tiempo siempre es escaso, uno come cuando puede y como puede. Por mucho tiempo me aplastaba por horas en cafés o restaurantes o compraba comida en la calle para nada más llegar y medio probar bocado mientras mis dedos seguían escribiendo nota, tras nota tras nota.
Pero si bien el poco tiempo es una característica fundamental de mi amada profesión, también lo son los bajos salarios. Esta estrategida de comer en la calle me dejaba pobre hacia mediados de la quincena e intentando hacer maravillas para lograr sobrevivir.
Un poco por cuestiones económicas y de salud fue que decidí mejor invertir en hacer una buena despensa y comer en casa.
Pero, una vez más, las veces que me decido a cocinar algo más que pollo asado o atún, me divido entre aventar cosas a la estufa y seguir escribiendo.
Curiosamente, la mayoría de estos inventos han funcionado, y a pesar de que los hago en cinco minutos y sin tener una idea concreta de qué quiero hacer, me han resultado cosas muy buenas, y otras no tanto.

No me considero una experta en la cocina, de hecho me sorprende no haber muerto con alguno de mis inventos raros, pero pensé que sería buena idea llevar un registro de aquellos intentos exitosos y compartirlos con quien decida leer este espacio.
Aquí verán pasar platillos sencillos, con ingredientes nada difìciles de conseguir, porque repito, soy reportera y el dinero no da para cosas demasiado complicadas.
Espero lo que aquí se presente le sea de utilidad a alguien, y si tienen alguna recomendación también es bienvenida.
Así que "provechito" y let the games begin...